Nuestro himno tiene un
pasado muy antiguo eclesiástico y campesino. Desde los tiempos muy antiguos y
hasta 1933 se llamaba “El Santo Dios”, sus estrofas eran religiosas y su
melodía la misma que ahora. En ese 1933, Blas Infante cambio aquella letra por
la de ahora y los suyos la aceptaron. Últimamente el Parlamento Andaluz lo
aprobó por ley. A finales del siglo XIX , siendo infante colegial de Archidona,
cantaba el SANTO DIOS.
Blas Infante lo recuerda
así: “Yo mismo cantaba en un coro cuyos ensayos en la Iglesia helada del
Colegio de los Escolapios, resultaba un tormento en los inviernos, me iniciaron ese gusto por la música que aún conservo”. El
mismo órgano que en los finales del siglo XIX acompañaba a la voz juvenil del Padre
de la Patria Andaluza, se encuentra hoy en los Escolapios de Granada, en el que
aún suena.
Palabras de Blas Infante:
“Este magnífico himno –El Santo Dios- se cantaba en muchos pueblos de la cuenca
del Guadalquivir y de la provincia de Sevilla por los segadores a la salida y
la puesta de sol. Se lo he oído cantar mucho durante los crepúsculos
inolvidables en el campo de Cantillana, también
en la sierra de Huelva y en el Alosno –pueblo de la provincia de Huelva- donde
lo anoté”.
Andalucía se ha caracterizado casi siempre por emplear históricamente unos
mismos colores. A lo largo de toda su historia, el espíritu de la bandera de
Andalucía siempre ha sido el mismo, el de representar con sus colores, el
blanco y el verde, la paz y la esperanza de un país, el andaluz.
El
primer color verde que apareció en Andalucía fue el del estandarte de la Dinastía Omeya,
allá por el Siglo VIII y consistía en una bandera de seda verde que llevaba
algunos adornos de oro y plata y al centro un alfanje, algún versículo del
Corán y a veces una media luna. Dicha insignia se utilizaba como convocatoria o
llamada a la oración o reunión.
En
el reinado del taifa almeriense Mutasim
que se extendió del año 1051 al 1091 su visir fue un poeta llamado Ahû
Asbag Ibn alArqâm, natural de Guadix según Dozy. En un precioso libro llamado
Esplendor de al-Andalus, Henri Péres recoge la primera pintura de la bandera
andaluza en unos versos de Abû Asbag llenos de color y lírica:
«Una verde bandera
que se ha hecho de la
aurora blanca un cinturón,
despliega sobre ti un ala
de delicia.
Que ella te asegure la
felicidad
al concederte un espíritu triunfante».
Es
también un documento histórico notable: constituye la primera descripción de
una bandera en Europa.
Por
otro lado el color blanco fue generalizado por los almohades en el año 1146,
cuando desembarcaron en las costas de Cádiz, con la intención de unir a todos
los pueblos andalusíes.
El 18 de julio de 1195 el Sultán Ben Yusuf Yaqub derrotó a Alfonso VIII de Castilla en la Batalla de Alarcos en la
que obtuvo un gran botín y más de 5000 cautivos. A fin de conmemorar tal gesta,
se ordenó colocar una bandera verde y blanca en la Mezquita de Sevilla,
antes de que fuera construida la
Giralda, con lo que se representaba la unidad almohade (color
blanco) y la colaboración andalusí (color verde de procedencia Omeya).
-
En 1483, Diego Fernández de Córdoba, Tercer Conde de Cabra y Alcaide de los
Donceles, logra hacer prisionero al mismísimo Boabdil, a cuyo ejército le
fueron confiscadas 22 banderas, 18 de ellas verdes y blancas.
-
Durante las revueltas en los barrios pobres de Sevilla, en 1521, por la
escasez y carestía de la comida, acaudilladas por el carpintero Antón Sánchez a
la cabeza de las revueltas se enarboló un pendón verde, uno de los que Alfonso
X capturó a los andalusies. Todo ello sería conocido como el Motín del
Pendón Verde.
La interpretación heráldica de la Bandera Andaluza es la de Bandera de Parlamento o
Paz y dan la expresión de llamada a la unión para parlamentar... o convocar al
pueblo para la paz, o sea, paz y esperanza...
Esta
bandera fue la que ondeó en la
Mezquita de Sevilla por primera vez en Andalucía en el siglo
XII
Esta
bandera es una de las tantas verdiblancas utilizada durante el reinado de
Boadbil, ultimo emir nasri de Granada
Esta
otra fue la bandera utilizada por el ejército del duque de Medina Sidonia y
Tahir Al Horr en sus intentos separatistas del siglo XVII.
Esta
tercera bandera fue una las versiones recogida por Blas Infante, utilizada a
finales del siglo XIX por algunos grupos cantonales y anarquistas,
posteriormente fue rechazada por los asambleístas de Ronda.
Esta
otra fue la izada por las mujeres de la comuna de Casares a finales del siglo
XIX.
Blas
Infante, posteriormente en la asamblea de Ronda (1918), a partir de la
que se fijó el diseño actual de la
bandera andaluza, dijo lo siguiente:
"¡Que
gobierno, que país! llegar a sentir alarma ante el flamear de una bandera de
inocentes colores, blanca y verde! le hemos quitado el negro como el duelo
después de las batallas y el rojo como el carmín de nuestros sables, y todavía
se inquietan"
Este
es el diseño definitivo de la bandera nacional andaluza, extendido a partir de
la celebración de la Asamblea
de Ronda en 1918.
La Delegación de Cultura ha incluido las ocho escuelas más representativas de las corrientes arquitectónicas y educativas de ese periodo en su Catálogo General.
La Escuela Unitaria de Dos Unidades de Huélago (Antiguas Escuelas) constituye uno de los pocos ejemplos que quedan en la provincia de Granada de la introducción de una arquitectura de raíces funcionalista siguiendo parámetros más europeos y renovando el panorama constructivo con respecto a los grupos escolares que se estaban llevando a cabo en el momento.
Artículo publicado en Granadahoy Para leerlo entero pinchar en el enlace siguiente:
Pedro Afán de Rivera, que había nacido en la provincia
Granada (quizás en Huélago), fue el único oficial que quedó vivo tras la
voladura del Nuestra Señora ...
España ha utilizado una carta de Pedro Afán de Ribera, en su actual litigio, para rescatar el tesoro que el Odyssey sacó del mar en 2007 y que llevaba una fragata española cuando fue hundida en 1804.
Para leer el articulo completo pincha sobre el enlace siguiente......
Técnicos de Odysseys inspeccionan el tesoro rescatado. :: Diario Ideal
Según parece, los orígenes del Belén se remonta al siglo XIII, San Francisco de Asis la noche del 24 de Diciembre de 1223, en una cueva de Greccio (Italia) represento el primer Belén. Este fue el punto de partida de este fenómeno del culto a la Natividad.
Belén de casa
La costumbre de representar el nacimiento de Jesús se difundió por toda Europa rápidamente, con los diversos nombres como se conoce según el país: presepe en Italia, crèche en Francia o krippe en países de lengua germánica.
En España, resulta difícil averiguar el momento, esta moda llega en el s. XV, con un auténtico belén con características propias. A finales del s.XVI ya se había difundido el belén de grandes estatuas de madera o barro cocido, especialmente en monasterios. Las Agustinas de Murcia serán las primeras propagadoras de esta tradición.
A partir del s.XVII, los belenes pasaron de las iglesias a los hogares, ahora ya figuras, no estatuas, y prevaleció definitivamente el uso del barro cocido, compitiendo nobles y soberanos por presumir del belén más hermoso. En España sería donde se instaurase el belén, concretamente en la corte madrileña, sin duda, por el entusiasmo del rey Carlos III y por una costumbre, que tanto él como su esposa habían practicado con asiduidad en Nápoles, costumbre arraiga pronto en el pueblo e imitada por nobles, que no solo consiguió el triunfo y la consolidación del belenismo en España, sino que, además logró proyectarlo a otros países.
Detacar el Belén de Salzillo que Jesualdo Riquelme le encargó para adornar uno de los salones de su palacio. Este puede ser considerado como el más completo y singular de los nacimientos españoles, porque pudo recoger una tradición madurada durante siglos, y otorgarla la misma importancia y valor artístico que a las esculturas procesionales para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús.
La riqueza del Belén de Salzillo viene determinada por la genial interpretación que hizo de las imágenes portadoras de formas y colores. En su mayoría las imágenes son de arcilla, ennoblecida por la brillantez de la policromía y la suntuosidad adaptada a la dignidad de los protagonistas. No dudó en introducir elementos y signos propios de la cultura de su época, con rudas expresiones en los pastores, aires de exquisita distinción en los personajes sagrados, expresiones de quietud, silencio, o mística contemplación.
Belén Peruano
Una observación atenta del Belén de Salzillo equivale a la lectura ilustrada de los Evangelios, además de ser la síntesis de los valores dominantes en el Belén español, pero, sobre todo, es el origen de una artesanía local que pervive en la actualidad.
Detalle de un Belén en Roquetas 2004
De esta forma Murcia ha llegado a convertirse en sede artística e industrial del belenismo español.
En la actualidad, la tradición de instalar belenes, se encuentra, afortunadamente aún más extendida y son cientos los conjuntos que se exhiben en iglesias, plazas, colegios, peñas, casas particulares. Las familias se lo transmiten de generación en generación y cada año enriquecen el pequeño patrimonio con alguna compra.
Estos días se pueden adquirir en los puestos de artesanía, montañas de corcho o escayola, palmeras, figuras de todo tipo, luces, ñoras, y un largo etcétera,
Detalle de un Belén en Roquetas 2004
El Belén es el Evangelio traducido, es un pequeño mundo en el que se mezclan riqueza y miseria, devoción y folklore, tradición familiar y ritualidad.
Si aún no ha montado el Belén, le animo a que lo haga.
Para el estudio de la evolución de la población de Huélago se han utilizado datos aportados por el Catastro de Ensenada, diversos autores como Pascual Madoz, el Padrón Municipal, datos de Censos Oficiales y el Instituto Nacional de Estadística.
En 1752 según el Catastro de Ensenada los habitantes eran 194.
En 1825 según Miñano había 292.
En 1845 según Pascual Madoz los habitantes eran 173.
El Padrón Parroquial en 1857 era de 398.
A partir de 1877 y hasta 1960 el Censo Oficial fue el siguiente.
1877 los habitantes eran 522
1900 los habitantes eran 704
1910 subieron hasta a 845
1920 volvieron a subir hasta 1009
1940 había censadas 1387 personas.
1950 se alcanzó el máximo número de habitantes 1532
1960 había 1327 habitantes, a partir de este año la población empezó a descender.
En 1965 los datos son sacados del Padrón Municipal, 958 habitantes, con un fuerte descenso a causa de los movimientos migratorios, Alemania, Suiza y dentro de España a Barcelona, Elche, Baleares y últimamente a Almería.
En 1970 según el Censo Oficial los habitantes son 911.
En 1975 el Padrón Municipal se quedó en 878. En 1980 baja a 816 y en 1990 se reduce de nuevo a 745 habitantes.
Según el Instituto Nacional de Estadística la población desde 1996 a 1 de Enero de 2009 se reduce considerablemente con las cifras que siguen.
Durante el periodo de 1739 – 1745, el señorío de Huélago estaba dividido en 13 suertes, arrendadas a los labradores de la villa.
Las cuentas relativas a Huélago se refieren a la huerta, horno y mesón de la villa y a las hojas de los morales existentes en el pueblo.
Así mismo consta que Francisco de Santisteban, administrador de dichos lugares, llevo a cabo el cobro de 250 reales de vellón a Luis Pérez por el arrendamiento de la huerta de Huélago durante el año 1.733; 22 reales de vellón (r.v) a Andrés de Jaen por el arrendamiento del horno de la villa en el mismo año y 132 r.v a Andrés Zabala por los arrendamientos del mesón durante 1.732/33.
De la misma forma este administrador cobró 160r.v procedente de las hojas de las moreras de la villa, 257 fanegas y tres cuartillos de trigo de buena calidad a precio de 23 r.v la fanega. Así como otras cantidades de centeno, cebada. Por último el pago de 117 r.v a Sebastián Martínez por los jornales relativos al corte de madera para reparar casas de Villanueva de la Torres y Guélago.
En el año 1745, en las cuentas firmadas en Granada , cuenta que el escribano Torcuato García certificaba cómo se presento ante él el vecino de la villa Vicente Martínez arrendador del Molino Alto, que molía con aguas de la “fuente alta” y bajo juramento expresó las cuentas oportunas.
En 1750 todas las poblaciones de “las Castillas” fueron sometidas a un interrogatorio que constaban de 40 preguntas de todo tipo, desde el nombre de la población, jurisdicción, extensión, limites, censo, bienes propios y ajenos, actividades agrícolas, ganaderas, industriales…. La respuestas a estas preguntas hechas a las autoridades locales, ayudadas por peritos, dan lugar a una visión panorámica del Reino y se recogen en el Catastro del Marqués de Ensenada, como paso previo a una reforma fiscal, que se llamaba la Única Contribución, que sustituyera a las injustas rentas que se pagaban. Esta Contribución no se llegó a poner en práctica, pero dejó un importante volumen de documentación en los Archivos provinciales y nacionales.
Primera página del interrogatorio
Según el libro de respuestas, el interrogatorio hecho en la Villa de Guélago, consta de 53 páginas, en las que se narra la situación de la Villa, bienes que contaba, habitantes…..
La primera página empieza de la forma siguiente:
Villa de Guélago
“En la Villa de Guélago en ocho días del mes de Marzo de mil setecientos cincuenta y dos años, el Señor Don Antonio Piñero, Abogado en la Real Chancillería de la Ciudad de Granada., Juez Subdelegado del M.Y.S, Marques de Campo Intendente de esta Provincia”…… sigue mas delante de la siguiente forma. “En presencia de Don Joseph García León, cura de esta Villa, recivis Juramento por Dios y una Cruz “ ….. “Se previene por otro Don Torcuato García Governador y Justicia mayor. Antonio Torres y Antonio Delgado Alcalde, Antonio García escrivano de fechos, Antonio Martínez, Francisco Gómez, peritos y vecinos de esta Villa”……
Según consta en este libro de respuestas del Catastro de la Ensenada, el régimen señorial de Huélago en esta centuria, así como los bienes y rentas son los siguientes:
Había entonces en la Villa de Huélago 62 edificios, 21 casas con techumbre de teja, 30tinados con cubierta de retama y 13 solares hundidos, 2 cuevas arruinadas. Por ser de Señorío, los vecinos pagan por razón del suelo al Marqués dos gallinas anualmente y no tienen otras cargas.
En 1752, Huélago contaba con 46 vecinos, que conformaban una población de 196 habitantes. Existía un Gobernador, Torcuato García, que obtenía al año, por ejercicio de su cargo 1.100 reales de vellón (aleación de plata y cobre).
De los 196 vecinos, 14 eran labradores, 15 jornaleros, un hornero, un oficial de molinero, un herrero, un molinero-mesonero-ventorrillero, un estanquero, un tabernero, un tratante de carneros, 7 pobres de solemnidad y 18 mozos. Con respecto al ganado había 58 cabezas de ganado vacuno, 44 de asnal, 49 yeguar, 1 de caballar, 929 de caprino, 954 de lanar y 56 de cerda.
Los bienes eclesiásticos eran escasos y exclusivamente urbanos. Así la Catedral de Guadix poseía una casa alhorí de las tercias (granero) en el sitio de los Álamos, con una renta anual de 88 reales. El Convento de Santo Domingo de Guadix, tenía 2 casa cubiertas de retama con corral, también en los Álamos, con renta anual de 40 reales. (Creo que cuando se refiere a los Álamos, es lo que hoy en día se conoce como la Plaza de la Moreras).
Por último la Hermandad de San Bernabé de Huélago poseía 2 casas cubiertas con retama en el Barrio Alto con una renta anual de 44 reales.
Los bienes del Señor de Huélago a mediados del siglo XVIII según el Catastro de Ensenada, son los siguientes:
28 casas, una de ellas de “alhorí” y 1 corral, de las que 4 estaban en los Álamos, tres en la Huerta colindante con la Iglesia, 11 en la Plaza de la villa, 3 y 1 corral en la Fuente del Prado, 6 en el Barrio Alto, y una casa en ruinas en la afueras de la villa. Además , le pertenecían una casa-mesón y una casa-horno de pan de cocer que estaban en la Plaza de la Villa, colindante con la Iglesia, así como 2 casas molinos harineros, Molino Alto y Bajo, una choza-ventorrillo ubicada en el Puntal de la Sierra de Arana, todos estos bienes estaban arrendados a distintos vecinos de Huélago. Los bienes urbanos le proporcionaban al Señor de Huélago la cantidad anual de 2.244 reales.
Los bienes rústicos, 28 piezas de tierra, 8 de regadío(por fuente), 17 de secano y 3 de matorral.
Las tierras de regadío se localizaban en los Pagos del Lavadero (las eras), Molino Alto y Bajo, Rambla de la Partición y los Retamales.
Las tierras de secano se situaban en el Pago de los Torcales, Pago de las Cuevas, Cañada de la Partición, Loma de la Venta, Llano de Martín Sánchez, Cañada de Moreda , Cañada del Atascadero, Cañada del Puntal, Llano de la Meseta, Llano de Arana, Umbría de Guadix, Camino del Coto, Pago del Lavadero, Pago de Fuente Alta y Rambla Seca.
Las de matorral se localizaban en los Llanos de Arana, Llanos del Sabucar y Loma de la Venta.
Todos estos bienes suponían una renta de 45.793 reales y 1 maravedí.
En conjunto todas las fincas sumaban una extensión de 5.171 fanegas y 8 celemines, que traducidos a las medidas actuales equivalen a 3.340.67 Has, superficie ligeramente superior a las 3.279 Has que presenta actualmente este municipio.
En 1790 el Ilustrísimo Señor Don Fray Bernardo de Lorca Obispo de Guadix en la elección de Curatos propios se refiere a la Parroquia mayor, con residencia en la Villa de Huélago. Se expresa de la siguiente forma: “Item para el surtido del Vecindario de Huélago, que no podrá servir como hasta aquí el Cura de la Iglesia de Moreda por la extensión de la feligresía, que se ha dado, mandaba, y mando S.S. Y que la Iglesia que tiene la expresada Villa de Huélago se ponga reserva de Sacramento, y siempre que los vecinos continúen dando la diez y siete fanegas de trigo con que contribuyen al cura de Moreda por el trabajo de pasar a celebrar el Santo Sacrificio de la Misa en los días festivos para ayuda a la manutención de Vicario”. Más adelante se hace referencia a los distintos cortijos que pertenecen a la Vicaría de la Villa.. “Y los cortijos de Velerda, Frontina alta, Frontina baja, Anchurón, Molino de la Venta, Dogar, el Pozo del Emperador y Cuebas de Leiba, que comprenden cincuenta y tres vecinos”.
En el siglo XVII, ya no se crearon nuevos señoríos pero el régimen señorial continuó estando en vigor, de forma que a mediados del siglo XVII de los 744 núcleos de población andaluza que existían, solo 306 eran realengos en los que ejercía la jurisdicción el Rey, mientras que los 438 restantes eran de señorío. En el caso del Reino de Granada, de los 420 núcleos de población, 155 estaban bajo control privado. Huélago era una de las 300 villas de señorío secular que existían en el territorio andaluz.
DON BALTASAR AFAN DE RIVERA GADEA BAZAN Y ARANA, sexto señor de Huélago, Marqués de Villanueva de las Torres y capitán de Milicias de Granada, murió en la villa de Huélago en noviembre de 1.705. Se había casado con doña Juana Suárez de Toledo La Cueva y Granada, hija del primer vizconde de Rías y tuvieron cuatro hijos.
Su primogénito PERAFAN DE RIVERA GADEA BAZAN ARANA SUAREZ DE TOLEDO LA CUEVA Y GRANADA, séptimo señor de Huélago y de Fonelas, así como marqués de Villanueva de las Torres. Se quedó viudo, se casó en Barcelona en 1708 con doña Serafina Berardo, hija del marqués de Montenegro, el 12 de febrero de 1715 el título de grande de España pasó a Don Pedro.
BIBLIOGRAFÍA.
Guadix y el antiguo reino Nazarí de Granada (Francisco José Fernández Segura)
Libro de respuestas generales para el Catastro de la Ensenada (1752)
LOS SEÑORES DE HUELAGO HASTA FINALES DEL SIGLO XVII.
En la concesión de señoríos (1490 – 1515) a los miembros de la nobleza por parte de los Reyes Católicos pretendieron que los señoríos se situaran generalmente en zonas marginales del Reino de Granada, en sectores montañosos, tierras a las que no se les concedían mucha importancia. Por otra parte estos señores jugaban un papel muy importante, pues servían de enlace entre los súbditos moriscos y la corona. En caso de conflicto, el soberano no se veía directamente implicado y actuaba como árbitro.
La fecha de constitución del SEÑORIO DE HUÉLAGO, y su primer poseedor fue GARCIA DE ARANA (1493), caballero navarro que no poseía título de nobleza, le concedieron las tierras de la población, sin percepción de derechos, ni alcabalas (impuesto de la corona de Castilla), ni diezmos de la misma.
El segundo señor de Huélago fue GOMEZ DE ARANA, regidor de Guadix e hijo de García Arana.
Gómez de Arana se casó con doña Ana de Bazán y Guzmán que era hija de don Alonso de Bazán, regidor de Guadix y doña Elvira de Guzmán.
Gómez de Arana, compró por 5.150 ducados la mitad del hereditario y lugar de Fonelas en 1.541 a don Álvaro de Bazán y Solís, padre del primer marqués de Santa Cruz, segundo señor de Fonelas y Gorafe.
El tercer señor de Huélago fue, GARCÍA DE ARANA en 1.560, era hijo de Gómez de Arana y Ana de Bazán y Guzmán.
Hija de García Arana, DOÑA JERÓNIMA DE ARANA, aparece como propietaria del Cortijo de Huélago a finales del siglo XVI, se casó con don Pedro de Carrillo y Mendoza, vecino de Guadix. Tuvieron entre sus hijos a DON DIEGO DE MENDOZA Y ARANA, que aparece a mitad del siglo XVII como “señor de Güélago”, caballero del Hábito de Santiago.
Don Diego no tuvo descendencia e hizo que el señorío de Huélago pasara a DON ALFONSO DE ARANA Y BAZÁN, hermano de García de Arana, que se había casado con Rafaela de Solís tuvieron como hijo a DON ALONSO GÓMEZ ARANA BAZÁN Y GUZMÁN, que casó con doña Luisa de Carvajal.
La hija de Alonso y Luisa, Rafaela Arana Bazán, que contrajo matrimonio con don BALTASAR GADEA ARANDA, lo que hizo que el señorío de Huélago pasara a la casa de GADEA.
Don Baltasar y doña Rafaela, tuvieron entre sus hijos a JUANA DE GADEA BAZÁN Y ARANA, que se casó en 1.647 en la Parroquia de San Miguel de Granada con don Gaspar Íñigo Afán de Rivera, caballero del hábito de Santiago. Tuvieron ocho hijos y el primogénito de los varones, DON BALTASAR AFAN DE RIVERA GADEA BAZAN Y ARANA, pasó a ser nuevo Señor de Huélago.
Don Baltasar llego a ser también Señor de Fonelas, así como marqués de Villanueva de las Torres el 26 de septiembre de 1697, tras un pleito.
BIBLIOGRAFÍA.
Guadix y el antiguo reino Nazarí de Granada (Francisco José Fernández Segura)
Libro de respuestas generales para el Catastro de la Ensenada (1752)
El Pueblo de Huélago, perteneciente a la provincia de Granada, está ubicado al Norte de la capital, de la que dista 53 Kilómetros. Administrativamente depende del Partido Judicial de Guadix a 30 Km de esta ciudad.
Geográficamente es uno de los municipios de la Hoya de Guadix, al límite de la zona de los Montes Orientales, que separan la tierra de Guadix del valle del Guadalquivir.
El término municipal tiene una superficie de 32.79 Km2, unas 3279 Has.
Hay indicios de la ocupación por el hombre, al menos desde el Paleolítico Medio, resultando de gran interés los sepulcros megalíticos de la necrópolis de la Hoya de los Madrigueros, fechándose en torno al 2.700-2.600 a.C.
Sebastian Miñano apuntaba hacia 1825 que el nombre de Huélago es de origen árabe. Para D. Carlos Sedano, se trata claramente de un topónimo- Güélago o Huélago- de época musulmana, que hace alusión a los quebradizos del terreno, siendo uno de los pocos topónimos de la zona que tienen origen en dicha época.
Durante la Baja Edad Media (ss. XIII al XV) este Municipio de la parte Nordeste del antiguo reino Nazarí de Granada, era una simple alquería musulmana (cortijo pequeño con unas pocas casas agrícolas y ganaderas), próxima a la frontera entre castellanos y granadinos. Estas tierras se veían implicadas en frecuentes quemas de campos, talas de arboles, que los cristianos del otro lado de la frontera, desde el Reino de Jaén realizaban contra las tierras de Guadix, por lo que se despoblaban muy frecuentemente.
Huélago paso en 1489, año en el que se terminó la conquista de la zona Oriental del Reino Granadino, a la Corona de Castilla, cuando el Rey Zagal rindió Guadix a los Reyes Católicos tras rendirse Baza y Almería. De esta forma el “Cortijo de Güélago” aparecerá como tierra de Guadix a finales del siglo XV.
Tras la sublevación mudéjar de Guadix, durante el verano de 1490, los vecinos moros de esta ciudad fueron obligados a abandonar sus casas y demás bienes, procediéndose entonces a una rápida repoblación y reparto de tierras.
Con la conquista castellana de la comarca de Guadix por los Reyes Católicos, las tierras se repartieron entre los caballeros de su guardia. Este es el origen del régimen señorial de esta comarca, así como la peculiar estructura agraria de algunos municipios, entre los que se encuentra Huélago, caracterizada por la existencia de grandes propiedades y grandes fincas hasta casi nuestros días.
BIBLIOGRAFÍA.
Guadix y el antiguo reino Nazarí de Granada (Francisco José Fernández Segura)
Libro de respuestas generales para el Catastro de la Ensenada (1752)